Pasos para realizar una buena supervisión de obras de construcción

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Pasos para realizar una buena supervisión de obras de construcción

Gino Layseca Abril 13, 2016 No hay comentarios

El objetivo de una buena supervisión de obras es asegurar que los trabajos de construcción se realicen respetando los aspectos técnicos y económicos establecidos en la fase de planeamiento.

Una buena supervisión es necesaria para el éxito de cualquier empresa, sin importar el rubro en el que opere. Los procesos desarrollados deben ser siempre vigilados por un profesional con la capacidad para coordinar las labores, emitir una opinión experta sobre el desempeño y tomar decisiones en beneficio del proyecto.

En el rubro de la construcción, un supervisor de obras es la persona encargada de vigilar que se respeten los tiempos, el diseño y el presupuesto, así como asegurar el cumplimiento de las normas laborales, legales y ambientales. Una buena supervisión de obras es importante para que el proyecto inmobiliario salga adelante sin contratiempos. “Su finalidad es velar por las buenas prácticas en cada una de las etapas del desarrollo del proyecto. Un conocimiento profundo del mismo permite exigir eficiencia y eficacia en cada uno de los actores que intervienen en los procesos, con el fin de asegurar que los fondos sean destinados íntegramente al proyecto, que se logre un producto de calidad, que se garanticen los márgenes y se entregue a sus propietarios en el menor tiempo posible”, complementa el ingeniero Gino Layseca, gerente general de Layseca Asociados.

Para llevar a cabo su labor, un supervisor de obras debe contar con ciertos elementos básicos, entre los que se encuentran: documentos vinculados a la ejecución del proyecto (el contrato de ejecución de obra, alguna ley o reglamento que afecte el proyecto, el manual de supervisión, los planos de diseño del proyecto, etc.), los instrumentos básicos de campo (cinta métrica, un clinómetro, una calculadora de bolsillo, una libreta de apuntes, etc.) y el apoyo logístico necesario. Asimismo, debe contar con un equipo de profesionales capacitados para apoyar en las labores de supervisión.

Independientemente del tipo de obra en el que se trabaje, el proceso de supervisión suele dividirse en las siguientes etapas:

1) Etapa previa:

Antes del inicio de las obras, el supervisor debe constatar que la obra cuente con los permisos requeridos y dar su visto bueno para el desarrollo del mismo, analizando aspectos técnicos y de presupuesto. Su opinión experta puede ser de gran valor para coordinar la realización de las obras, de modo que se respete el diseño y se cumplan con los objetivos propuestos.

2) Durante la obra:

Se ejerce la supervisión según lo planificado. Se deben controlar principalmente tres aspectos: la calidad, el tiempo y el presupuesto. Algunas de las labores que el supervisor debe realizar en esta etapa son: La apertura y control de la bitácora, redactar informes periódicos sobre el avance de la obra, coordinar juntas de obra, etc.

3) Al concluir las obras:

Para la terminación y entrega de la obra, el supervisor deberá hacer el recorrido de verificación para constatar que la obra está terminada al 100%. Deberá planear y coordinar la realización de las pruebas pre-operacionales de los equipos, sistemas e instalaciones. Finalmente, deberá entregar los documentos que certifican el cumplimiento de sus labores y el final de sus servicios.

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